La región de Ródano-Alpes, tierra de contrastes e historia en la que el denominador común es la calidad medioambiental de las zonas rurales, ofrece una diversidad de recursos y riquezas gustativas para deleitar las papilas gustativas y conservar el patrimonio gastronómico.
En esta región de montaña y prados alpinos, los quesos se elaboran desde tiempos inmemoriales gracias a sus antiguos habitantes quienes instauraron un sistema agropastoral. Hasta ahora, todo esto se ha preservado, los habitantes de la región siguen estando orgullosos de sus rebaños y de sus quesos, unánimemente apreciados y reconocidos más allá de los valles: Comté, Beaufort, Abondance, Reblochon, Emmenthal, Gruyère, Tomme des Bauges o Raclette engrosan la lista de exquisitos quesos franceses.