La ocupación agrícola del suelo ha modelado los paisajes de la región Norte-Paso de Calais, en particular, gracias a unas condiciones de relieve, pedológicas y climáticas muy favorables. Con una tradición de ganadería lechera muy arraigada, es la quinta región lechera más importante de Francia. Los habitantes de la región, orgullosos de sus quesos, no dudan en elaborar con ellos platos como el pastel de maroilles, cuyo olor puede dar una pista falsa acerca del potencial de este manjar, pues el olor del maroilles es mucho más fuerte que su sabor. Otros de los quesos típicos de la zona son el Boulette d’Avesnes, el Pavé fermier a la chalota, el Brique de Flandres o el Vieux-Lille, que porta el nombre de la ciudad de donde es originario.