En esta región de pastos verdes —con plantaciones tradicionales de manzanos— en los que las vacas dan una leche conocida por su riqueza, desde el siglo X sus habitantes desarrollan unos conocimientos lácteos y productores de queso realmente únicos. Todos los grandes quesos con corteza florecida proceden de Normandía, a la vanguardia de la producción francesa. Livarot, Pont-l’Evêque y Neufchâtel son quesos con denominación AOC.