Espectaculares paisajes, espacios naturales, zonas salvajes y variaciones climáticas intensas: esta región influida por la historia conserva una identidad enraizada. Algo similar ocurre con sus quesos, envueltos en las leyendas que se cuentan sobre ellos sin poder asegurar sean ciertas. La región cátara, marcada por su clima, produce tantas variedades como su región paisajística. De Lozère a Nimes y de las Cevenas a Laguiole, en un recorrido por esta región del sur de Francia, encontramos quesos como Tomme, Pélardon, azules o de cabra.