Estilo de vida a la francesa

Desde hace siglos, en Francia se practica el arte del buen comer, un talento que se ha incorporado de forma natural al «art de vivre à la Française», un estilo de vida emblemático en todo el mundo. Se trata de un saber hacer que, desde el Renacimiento y hasta nuestros días, combina sabiamente la cultura, la gastronomía, el menaje y los productos de calidad. Nos atrevemos a decir que, en Francia, más que en ningún otro sitio, la gastronomía simboliza mejor que ninguna otra cosa la identidad cultural del país. Comer, en Francia, tiene un papel muy importante desde el punto de vista social. Los momentos más importantes de la vida de una persona: nacimientos, bodas, aniversarios, éxitos… se celebran en torno a una mesa. En Francia, el almuerzo es una ocasión para el reencuentro que se celebra siempre a la misma hora: a las 12:30, todos los días, más del 54 % de los franceses están sentados a la mesa. Por comparar: solo el 17 % de los ingleses almuerza de esta manera… pero a las 13:10.

De hecho, la gastronomía francesa y la «ceremonia» que implica fueron reconocidas como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Unesco en 2010. El queso defiende su sitio. «La cocina francesa debe respetar un esquema establecido, que empieza con un aperitivo y termina con un digestivo, y entre los que se disfruta como mínimo de cuatro platos: entrante, pescado y/o carne con verdura, queso y postre». La Unesco ha tenido muy en cuenta que el queso no solo es un alimento, sino que representa unos conocimientos ancestrales, unas tradiciones que se han perpetuado con el paso del tiempo, unos procedimientos que perduran y la riqueza de unas regiones que forman parte intrínseca del estilo de vida francés.

 

No se lleva la vaca

No se lleva la vaca
al pasto raso y seco,
al pasto sin caricias.

La hierba que la reciba
debe ser suave como un hilo de seda,
un hilo de seda suave como un hilo de leche.

Madre desconocida,
para los niños, no es el desayuno,
sino la leche en la hierba

la hierba ante la vaca,
el niño ante la leche.

Paul Éluard, Les hommes et leurs animaux

 

Le repas gastronomique des Français

© Roger-Viollet, 1920