El queso: Comté 12 meses...

La corteza del Comté con 12 meses de maduración es sólida, granulosa y de color amarillo dorado. La pasta es flexible, lisa y de color marfil oscuro. El buqué de heno y de establo se realza con un aroma afrutado penetrante e intenso. El conjunto, en boca, es blando y fundente, con un grano homogéneo y liso que deja al final unas notas muy lácticas y afrutadas.  

La bebida: Vodka ruso...

Este es un destilado con un carácter muy concreto. El Vodka es una bebida alcohólica que carece de un sabor y de unos aromas característicos. Por eso los destiladores producen Vodkas aromatizados. El Vodka es un licor bastante neutro que deja un toque áspero al final. Si se sirve a temperatura ambiente, resulta difícil encontrar los argumentos para el maridaje con el Comté 12 meses. Temperatura de degustación Pero si se sirve frío, a 6 u 8 °C, el Vodka azuza al queso, que sí serviremos a temperatura ambiente. La mejor forma de servirlo Sin duda la mejor opción es personalizarlo, es decir: hacer un coctel. Solo hay que añadir algunos ingredientes naturales y aromáticos al Vodka para que este licor resulte un auténtico placer. Por cada 15 cl de Vodka, añadiremos 10 cl de zumo de naranja y 2 cl de zumo de limón, unas gotas de Tabasco y un poco de jengibre, esto basta para aromatizar la bebida y darle el brío que necesita.  

La unión de las texturas y de los sabores

El Vodka es directo y aporta temperamento, la unión de los diferentes sabores se consigue equilibrando lo que cada uno ofrece. El queso, en boca, acepta el efecto aromático y potente del Vodka (alcohol + cítricos + toque picante). Los matices afrutados del queso responden a las especias de la bebida y consiguen una unión perfecta. Quizás parezca una alianza algo inusual, pero merece la pena ponerla en práctica.