& Cerveza rubia del norte de Francia

El queso: Chaource...

La corteza enmohecida y con motas blancas recubre una pasta delicada y lisa de color blanco. La pasta desprende un aroma sutil, aunque persistente, a setas (en concreto a champiñón) y a nata (tiene un sutil y predominante gusto final a leche). La textura es untuosa, el sabor es ligeramente salado, delicado y suave y con un final afrutado (avellana). Es un queso para entendidos.  

La bebida: Cerveza rubia del norte de Francia...

... La cerveza procedente del norte de Francia produce una espuma intensa, cremosa, generosa y delicada. El persistente aroma de esta cerveza se debe a la fermentación alta y a la utilización de tres lúpulos procedentes de tres continentes diferentes que aportan el carácter propio de cada región. La lupulización en crudo permite que la cerveza libere su sabor afrutado. Las notas a lúpulo se combinan con notas de cítricos que nos permiten descubrir un toque malteado que redondea el amargor final y que culmina en matices afrutados, elegantes y frescos. Temperatura de degustación La cerveza debe servirse algo fría (9 – 10 °C) para que podamos percibir suficientemente el frescor en boca y para que transmita todos sus aromas. A dicha temperatura, el amargor se acentúa, un efecto que permite alcanzar una armonía perfecta.  

La unión de las texturas y de los sabores

Se produce un encuentro y se alían dos caracteres que comparten aspectos de su perfil sensorial. El primero de ellos es la cremosidad de la cerveza y la textura del queso. Ambos envuelven la lengua y el paladar. Los aromas afrutados de los dos se combinan con facilidad y reproducen los registros necesarios para alcanzar una placentera sensación final. El delicioso lúpulo de la cerveza concede al Chaource la muchas veces elusiva posibilidad de resultar memorable.