Camembert de Normandie

& Beaujolais Fleurie joven

El queso: Camembert de Normandie…

La corteza mohosa, blanca y con líneas finas y pigmentada con puntos rojos es sin duda la referencia más conocida en todo el mundo en lo que a quesos franceses se refiere. La pasta de este queso es lisa y flexible y tiene notas lácticas y a mantequilla derretida. Puede ser cremoso o muy cremoso, el sabor es un poco picante, pudiendo incluso dejar un final ligeramente amargo.

La bebida: Beaujolais Fleurie joven…

Este vino de capa violeta con reflejos rubí desprende un aroma intenso a fresa madura y a frambuesa y notas a cereza negra. El Fleurie tiene un ataque fresco y nervioso (con una buena acidez), pasando después a la suavidad. El toque afrutado le aporta garra y conjuga perfectamente con su suave textura, que se vuelve sutil al final y en la que se agitan los frutos rojos. Es un vino fresco, con una tanicidad subyacente pero elegante.

La unión de las texturas y de los sabores

El Camembert de Normandie siempre se ha topado con dificultades para maridarse con el vino. En realidad, no existe ningún caldo predestinado o pensado para combinarse con este queso. Hay que descubrir qué vino le irá mejor… y este tiene todas las cualidades necesarias para que el maridaje sea perfecto. La faceta golosa y afrutada del vino se adapta muy bien a la textura del queso, el frescor y el ímpetu del caldo agrada a la pasta cremosa y un poco amarga y los aromas de ambos se conjugan con entusiasmo.